El trámite de la ciudadanía italiana, tanto en Italia como en Argentina, o cualquier otra parte del mundo, está rodeado de afirmaciones contundentes. Algunas de esas declaraciones son reales: “sacar la ciudadanía italiana en Italia es más rápido” o “es muy difícil conseguir turno en Prenota@Mi”. Otras, son relativas: podrán ser verdaderas o falsas dependiendo del contexto: “todas las actas tienen vencimiento”, por ejemplo. Ciertas afirmaciones, sin embargo, no son reales. Además, se encuentran tan arraigadas en el imaginario colectivo, que suelen ser las versiones más generalizadas sobre ciertos puntos específicos del trámite de la ciudadanía jure sanguinis. Hoy echaremos por tierra los mitos sobre la ciudadanía italiana más comunes. ¿Estás listo o lista?

Mitos sobre la ciudadanía italiana

1) “Para tramitar la ciudadanía italiana primero tienen que  haberla tramitado tus ancestros”.

No. Simplemente no es así. ¡Y qué alegría que no lo sea! 

¿De dónde viene? Imaginamos que este mito sobre la ciudadanía italiana nace del trámite de otras ciudadanías europeas, posiblemente en relación con la ciudadanía española. [No vamos a mentir, sabemos muy poco sobre los cambios en la ley de obtención de la ciudadanía española. Actualmente, solo los hijos de españoles pueden tramitarla: no nietos, bisnietos o tataranietos.]

La realidad: Podés tramitar la ciudadanía italiana incluso si nadie más la ha tramitado desde que tu AVO nació en 1853. Vas a necesitar toda la documentación que pruebe el parentesco, eso sí. ¿En qué caso no podrás hacer valer tu derecho de convertirte en italiano/a? Si tu AVO o alguno de sus descendientes se nacionalizó, renunciando a su ciudadanía italiana antes de que naciera el siguiente eslabón de la cadena de ciudadanía. Por ejemplo si tu AVO se nacionalizó uruguayo antes de que naciera tu abuelo, para la ley italiana ese hijo es descendiente de uruguayo, no de italiano.


¿TENÉS DUDAS ACERCA DE CÓMO TRAMITAR TU CIUDADANÍA ITALIANA?

Enterate cómo reclamar tu ciudadanía italiana, vía judicial o vía administrativa, contestando solo 3 preguntas. ¡Enterate ahora!

Como obtener la ciudadania italiana via judicial, ciudadania italiana via materna

2) “Roma está colapsada.”

Este mito es un favorito de multitudes. Suele estar acompañado de frases como “escuché que…”, “me contaron que…” o “leí que…”. A veces suele llegarnos en forma de consulta: “¿Roma está colapsada, no?”. Este es un ejemplo perfecto de aquellos mitos sobre la ciudadanía italiana que están tan difundidos que va, de a poco, instalándose en el saber popular acerca del trámite.

¿De dónde viene? Roma es enorme, eso no es un secreto. Mucha gente viaja a Roma a tramitar su ciudadanía Italiana. Por ende, Roma está colapsada. Se trata de una falacia de generalización. También es posible que alguna vez haya sido el caso y la noticia haya perdurado en el tiempo. Como tercera posible explicación creemos que puede tener que ver con el hecho de que, de vez en cuando, una comuna se vuelve “popular”, por decirlo de alguna manera, y recibe una gran cantidad de personas en poco tiempo. En esos casos es normal que los tiempos de trámite se extiendan y la comuna pase a la categoría de “colapsada”.

La realidad: Roma cuenta con 7 personas dedicadas exclusivamente al trámite de la ciudadanía italiana. Con tanto personal, los tiempos se agilizan. El personal, además, está híper familiarizado con el trámite, lo que implica que no te harán perder el tiempo pidiéndote ridiculeces por falta de experiencia. En el artículo “6 razones para tramitar la ciudadanía italiana en Roma” nos explayamos abiertamente sobre el tema. Además, podés pasar por el testimonio de Jorgelina y el de Sebastián para recibir información de primera mano de los protagonistas de algunos de nuestros acompañamientos en Roma.

3) “Conviene tramitar la ciudadanía italiana en un pueblito tranquilo donde no haya tanta gente.”

Este mito sobre la ciudadanía italiana se relaciona bastante con la afirmación anterior. 

¿Cómo surge? No es posible determinar con certeza el origen de esta afirmación. Creemos que está íntimamente relacionada con la idea de que las ciudades grandes se encuentran atiborradas de futuros ciudadanos italianos. 

La realidad: Los pueblos pequeños suelen tener pocos empleados públicos cuyas tareas son de lo más variadas. El mismo empleado puede encargarse tanto de brindar información o turnos en mesa de entrada como de revisar carpetas de ciudadanía. Nada indica que dichos empleados estén familiarizados con un procedimiento que, dependiendo del tamaño del comune, tal vez nunca hayan realizado en su vida. Tal vez ni siquiera tengan interés en aprender, en caso de que no sepan realizar el trámite. Para ponerte en contexto: un inmigrante brasilero viaja a Realicó, La Pampa, a tramitar su ciudadanía argentina en la municipalidad de esa localidad. Es muy probable que los empleados de la municipalidad de Realicó jamás hayan tramitado una ciudadanía argentina y no sepan hacerlo. Si te atiende una persona inexperta, por más buena voluntad que le ponga, es probable que tu trámite se demore. ¡Cada día en Italia cuenta!

En nuestra experiencia personal, los pueblos pequeños suelen traer más dolores de cabeza que saltos de alegría: cuando comenzamos a acompañar procesos migratorios hace tres años, trabajábamos en toda Italia. En un pueblito acompañamos un trámite de ciudadanía que tomó ocho meses. ¿Cuál fue el motivo de la demora? El vigile (aquella persona que pasa por el domicilio en el que se fijó residencia para constatar que quien vive allí es la persona que fijó residencia en ese domicilio) había fallecido y no tenía reemplazo. Como esta anécdota hay muchas, que hemos escuchado, experimentado o hemos recibido por e-mail.

Nota: cabe aclarar que es posible que haya viajeros que hayan tramitado su ciudadanía en una comuna pequeña y hayan tenido buenos resultados. No estamos diciendo que nunca suceda. Si deseás vivir esta experiencia, comunicate con la comuna deseada vía email y consultá si realizan el trámite y qué requisitos tienen. Unite a cuanto grupo de ciudadanía italiana encuentres online y buscá experiencias en esa comuna. Hay comunas pequeñas que directamente se niegan a realizar el procedimiento. Utilizá tus dotes de stalker para el bien: la información es poder y está al alcance de tu mano. No dejes librado al azar algo tan crucial como un viaje a otro continente para adquirir otra ciudadanía 🙂


¡Ey! ¿Te gustan nuestras notas?

Hacer notas y mejorar nuestra guía paso a paso es algo que lleva tiempo y muchísimas horas de investigación. Pero tenemos la suerte de tener lectores que nos apoyan comentando y compartiendo nuestros artículos. De modo que si querés compartir esta nota con algún conocido, o compartirla en tus redes te lo vamos a agradecer profundamente. Y para aquellos que quieran y puedan también nos pueden regalar un Cafecito en el siguiente link: Invitanos un Cafecito. Pero ya con solo leer la nota completa, comentar o compartirla ¡Nos están ayudando un montón! Gracias por ser así de geniales.


4) “Si tramito la ciudadanía italiana pierdo la ciudadanía argentina”

¿De dónde viene? En algunos países sólo es posible tener una nacionalidad y, para adquirir otra, es preciso renunciar a la original.

La realidad: Argentina firmó un acuerdo con Italia que brinda a sus ciudadanos el derecho de tener doble ciudadanía ítalo-argentina. En otras palabras, quien adquiera la ciudadanía italiana no deberá renunciar a su ciudadanía argentina, sino que tendrá ambas ciudadanías. De hecho, cuando una persona menciona que tiene la “doble-ciudadanía”, se desprende que está hablando de la ciudadanía argentina y la de algún país que admita este modelo.

Te invitamos a que compartas con nosotros los mitos sobre la ciudadanía italiana que hayas escuchado o que hayas creído en algún momento (antes de leer el blog de SCI, seguro). Nuestra escritora creía que había un límite generacional para el trámite de la ciudadanía hasta el bisabuelo. Mica, de atención al cliente, pensaba que tramitar la ciudadanía en un pueblito perdido de la Toscana era un planazo. 

¿Cuáles son esas creencias que se transmiten de boca en boca acerca de la ciudadanía italiana que te gustaría que analizáramos? Podés comentar más abajo, escribirnos un bello email a hola@sacarciudadaniaitaliana.com o dejarnos un mensaje por Instagram o Facebook. Los mitos más originales e interesantes serán incluidos en la segunda parte de los mitos sobre la ciudadanía italiana. ¡Te leemos!